12 de abril de 2006

Boletín Hortícola Nº 33





XX Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo

19 a 22 de Septiembre

Lugar: Salta-Jujuy

Tel.: (0387)- 4228874

E-mail: comision@suelossaljuy.org.ar, jhuidobro@correo.inta.gov.ar

Web: www.suelossaljuy.org.ar

III Simposio Latinoamericano en Producción de Plantas Aromáticas Medicinales y Condimentarias

20 y 21 de Septiembre
Lugar: San Fernando del Valle de Catamarca, Catamarca

Tel.: (03833) - 437546
Telefax: 03833 – 437549
E-mail: extensionrural@cedeconet.com.ar

Web: www.produccioncatamarca.gov.ar

XIII Jornadas Nacionales de Extensión Rural y V del MERCOSUR

20 al 22 de Septiembre

Lugar: Esperanza, Santa Fe

E-mail: psandoval@fca.unl.edu.ar, herbetta@fca.unl.edu.ar, aader_asel@yahoo.com.ar

XXIX Congreso Argentino de Horticultura

I Simposio Internacional de Nogalicultura y de Olivicultura

20 - 21 - 22 - 23 septiembre
San Fernando del Valle de Catamarca, Catamarca

Tel: (03833) 437546

E-mail: extensionrural@cedeconet.com.ar

Web: www.produccioncatamarca.gov.ar

XVII Congreso Internacional de Plásticos para la Agricultura

XVII Congreso Inter. CIPA. VIII Congreso Iberoamericano CIDAPA. I Congreso Argentino CAPPA

23 al 25 de Octubre

Lugar: Buenos Aires

Web: http://www.cappaplasticultura.com.ar

E-mail: secretaria@cappaplasticultura.com.ar

III Congreso Argentino de Floricultura

VIII Jornadas Nacionales de Floricultura

7 al 11 de Noviembre

Lugar: La Plata, Buenos Aires

E-mail: floricultura2006@yahoo.com.ar

Congreso Internacional de Ciencia y Tecnología de los Alimentos Córdoba 2006

15 al 17 de Noviembre

Lugar: Córdoba

Tel.: (0351) 4342492

E-mail: info@congresocytalimentos.info

Web: www.congresocytalimentos.info

Control orgánico de plagas

20 de Noviembre

Lugar: INTA Salta

Tel.: (0387) 4902749

E-mail: prohsalta@correo.inta.gov.ar












Manejo de cultivo de pimiento

Ing. Agr. Luis F. Balcaza

INTA-AER Gran Buenos Aires


Introducción

El pimiento pertenece a la familia de las Solanáceas, tiene su centro de origen en Bolivia y Perú, y casi todas las variedades cultivadas se engloban bajo el nombre de Capsicum annuum L.

En la Argentina se producen aproximadamente 120.000 toneladas anuales; siendo China, con más de 10 millones de toneladas, el mayor productor mundial (FAO 2002).

Su cultivo se desarrolla en nuestro país en varias zonas con diversas condiciones agroecológicas, desde el NEA hasta el norte de la Patagonia, tanto a campo como bajo cobertura.

Existe una gran heterogeneidad de tipos de pimiento cultivados en el mundo, pero se pueden encuadrar las variedades en dulces y picantes. Las primeras son rectangulares (Lamuyo), cuadrangulares (Blocky) o cordiformes (Calahorra). En nuestra región el tipo Lamuyo es el que cuenta con mayor superficie implantada. En menor medida se cultivan los cuadrados y cordiformes. Entre las picantes se utilizan las de tipo vinagre para encurtidos.

La superficie cultivada en la región platense con pimiento oscila entre 200 y 250 hectáreas casi todas bajo invernadero (INTA- ONUDI, 2003). El tipo mas cultivado es el rectangular y se comercializa con color verde y rojo.

Cultivo

La semilla de pimiento no presenta ningún tipo de dormición, para que germine solo necesita agua, oxígeno y temperatura adecuada. La temperatura óptima de germinación es de 20 - 25 ºC. (Favaro, 2003).

El marco de plantación tiene algunas variantes en la zona pero está generalizada la que se realiza a una hilera, en lomos sobreelevados, con una separación de 1 a 1,2 m. entre ellos y una distancia entre plantas de 0.5 m. También se puede plantar en doble hilera con una separación entre hileras de 0.70-0.80 m.

El pimiento tiene un sistema radicular basado en una raíz principal rodeada por una masa de raíces laterales. El sistema radicular es reducido con relación a la parte aérea y en una planta adulta solo entre el 7 y 9% son raíces (Favaro, 2000). Esto significa que la preparación del suelo y el riego son aspectos muy importantes a tener en cuenta cuando se va a cultivar pimiento.

Los suelos en que se cultiva el pimiento en nuestra zona tienen buena fertilidad inicial (salvo el fósforo), baja salinidad y pH ácido. Las dificultades que presentan se deben a sus características fí­sicas. Esto se subsana mediante la incorporación de materia orgánica, la construcción de lomos donde se instalará el cultivo y nivelando adecuadamente. Con el manejo intensivo suelen aparecer problemas de alcalinidad y aumento de la concentración de sodio. Por ello es recomendable la aplicación de yeso y azufre, las cantidades a aplicar se deducen del análisis de suelos.

El transplante se realiza cuando las plantitas tienen cuatro hojas verdaderas y existe una correcta relación entre la parte aérea y la radicular. Esto es importante porque es preciso generar una buena cantidad de raíces ya que, de no ser así, en los períodos de mayor necesidad de absorción de agua, en la época estival, se producirán desequilibrios que conducirán a caída de flores y frutos o quemado de frutos.

Un modo de generar mayor masa radicular es mediante la regulación del riego, induciendo a la aparición de estrés hídrico, lo que desencadena la síntesis del ácido abscísico. La aparición de esta hormona detiene el crecimiento del ápice terminal, lográndose una mayor disponibilidad de fotoasimilados que se destinan a las raíces (Favaro,2002). Esta técnica debe utilizarse en el período vegetativo, ya que luego el crecimiento radicular cesa y no es conveniente para la floración y fructificación. Trabajar con niveles bajos de nitrógeno también es beneficioso para lograr que el sistema radicular desarrolle más que las hojas.

El desarrollo óptimo de la planta de pimiento requiere temperaturas diurnas de entre 20 y 25 ºC y de 16 a 18 ºC durante la noche. El cero fisiológico es de 10 ºC y por debajo de 15 ºC su crecimiento se ve afectado (Favaro,2000). Con temperaturas altas (mayores de 35 ºC) se puede producir la caída de flores y frutos. Las bajas temperaturas reducen la viabilidad del polen, esto trae como consecuencia formación de frutos de menor tamaño, deformaciones, y también frutos partenocarpicos. (Infoagro)

El pimiento es exigente en luz sobre todo en la etapa vegetativa y durante la floración. (Infoagro). Altos niveles de humedad favorecen la aparición de enfermedades aéreas y dificultan la fecundación. Cuando se conjugan altas temperaturas y bajas humedades relativas no hay cuaje o si existe, los frutos caen prematuramente. La humedad óptima para el crecimiento y desarrollo del pimiento oscila entre 50 y 70 % (Favaro, Infoagro).

Luego del transplante pasan algunos días hasta que la planta retoma el crecimiento hasta formar 8 a 12 hojas y dependiendo de las características genéticas del material utilizado, se inicia la floración (Favaro,2002). En esta etapa se comienza con el tutorado.

El tutorado tiene también varias opciones y depende del manejo que se piense realizar a lo largo del cultivo. Una opción es trabajar a tres o cuatro ramas con hilo para sostenerlas asegurando la planta con un alambre que pasa bajo la cruz. Otro tipo de manejo es tirando alambres a distintas alturas al costado de la hilera y cruzando hilos para formar triángulos donde quedan aseguradas las ramas. Una variante de esto es la utilización de la malla del tipo que se usa para el cultivo de clavel.

Generalmente, y dependiendo del estado de la planta, se podan los brotes que nacen debajo de la cruz. Esto se hace para equilibrar la repartición de asimilados y también se realiza una poda de formación, dejando las ramas que construirán la planta y aclarando las que eventualmente dificulten el pasaje de luz a flores y frutos.

Pueden caerse flores en las plantas jóvenes por bajas temperaturas (<>35 ºC), aunque en plantas adultas se pueden establecer flores a 8,5 ºC (Favaro,2000). Es importante que durante la antesis floral la planta reciba su temperatura óptima (25-28 ºC de día 18 - 20 ºC durante la noche) (Infoagro) y hay que destacar que la floración y la fructificación son independientes del fotoperíodo, solo influye sobre ellas la temperatura del medio.

Una vez cuajado el fruto que aparece en la cruz, dependiendo de la estructura de la planta y de los vaivenes del mercado, se puede quitar o no.

La etapa de desarrollo es la que determina el éxito del cultivo, ya que en ella se definen los volúmenes de producción que se obtendrán. En esta etapa son importantes tanto el riego como la fertilización.

En nuestra zona la totalidad del pimiento cultivado en invernáculo se riega por goteo. Las dosis de agua que se emplean variarán con el tipo de suelo, el consumo del cultivo, la eficacia del equipo de riego y la calidad del agua. Durante la etapa vegetativa, considerando que el pimiento se transplanta en invierno, con poca luz, ambiente frío y muy frecuentemente con altos niveles de nitrógeno en la solución del suelo, es conveniente restringir los aportes de agua estimular la emisión de raíces y así evitar un excesivo crecimiento. Cuando se inicia la fase reproductiva, se acelera la demanda de agua llegando a valores de entre 4 y 5 litros por planta y por día con la planta adulta

En cuanto a la fertilización, el cuaje del fruto de la cruz es un momento clave ya que la planta comienza a demandar proporcionalmente más nutrientes ya que se aboca a derivar buena parte de la formación de reservas a la creación y desarrollo de fruta. Siempre teniendo en cuenta los niveles de fertilidad del suelo, una relación entre Nitrógeno: Fósforo: Potasio de 1: 0.7/1: 1,3/1.6 se puede considerar adecuada para este período.

Durante la etapa de crecimiento de los frutos hasta inicio de cosecha la relación pasa a 1: 0.6/0,8: 1.7/1,85 para llegar a la cosecha con una relación 1: 0.6/0,8:1.8/2,0. Las concentraciones de nutrientes varí­an entre 1 y 2 g/l.

Estas relaciones nutritivas están sujetas a la incidencia de múltiples factores tanto ambientales como genéticos o edáficos. Ya que dentro de una misma finca pueden existir invernáculos orientados de muy diversa forma, y diferente antigüedad en su utilización. Por ello la decisión de establecer un programa de fertilización siempre es relativa al conocimiento del productor, o del técnico asesor y de la historia que tiene el sistema que conforman bajo el plástico de un invernadero la planta, el clima, el suelo y el agua de riego.

La cosecha en nuestra región se inicia a mediados del mes de noviembre en verde y en rojo hacia la primera quincena de diciembre y se prolonga hasta mayo, junio o julio, dependiendo de las condiciones climáticas, el estado sanitario del cultivo, y la estrategia empresaria del productor.

Los rendimientos promedio varían con las diferentes campañas, debido a alternativas climáticas, sanitarias, demanda del mercado, pero oscilan entre 90 y 120 toneladas por hectárea de pimiento tipo Lamuyo en cosecha larga.

Bibliografía Consultada

-Pilatti, Rubén A,; Favaro, JC. et al. 2000. Curso de producción bajo invernadero. UNL. Santa Fe.

www.infoagro.com/hortalizas/pimiento/htm.

INTA – ONUDI. 2003. Proyecto sustitución del Bromuro de metilo.







Características bioecológicas de Bemisia tabaci (Gennadius) y su peligrosidad como plaga

en el Cultivo de Pimiento

Ing. Agr. María Eugenia Strassera

AER-INTA Gran Buenos Aires.

En los últimos años, las denominadas “moscas blancas”, se han transformado en una de las plagas animales más complejas de manejar en especies de interés económico (hortalizas, frutales, ornamentales, etc.), tanto a campo como en ambientes protegidos y en aquellas no cultivables (numerosas malezas) a nivel mundial. Bajo esta denominación se agrupan aproximadamente 1150 especies del orden Homoptera, familia Aleyrodidae (Mound & Halsey, 1978). El éxito de estos insectos plaga se basa en las siguientes características:

  • Son altamente polífagas.
  • Alto potencial biótico, lo cual trae aparejado una eficiente capacidad colonizadora.
  • Potencialidad de transmitir numerosas virosis a los cultivos en los cuales se hospeda.
  • Presentan alta capacidad de resistencia a muchos productos químicos utilizados para su control.

Las “moscas blancas” se encuentran distribuidas en zonas templadas, subtropicales y tropicales.

En Argentina se han registrado 13 especies de “moscas blancas” (Mound & Halsey, 1978; Tapia, 1970; Biscarret, 2000). Entre ellas, la más importante desde el punto de vista económico para el cultivo de pimiento es la denominada “mosca blanca de la batata” o “mosca blanca del algodón” Bemisia tabaci (Gennadius), dadas las pérdidas que causa si no es manejada oportuna y correctamente. La misma se haya distribuida preferentemente en el NOA, NEA y centro del país, también ha sido hallada en localidades más al sur como San Pedro y ciudad de Buenos Aires (Biscarret, 2000). Recientemente, en marzo de 2004 se detectó mediante monitoreos en predios comerciales pimenteros del Cinturón Hortícola Platense (CHP) un ataque inusual. Estas observaciones dieron comienzo a un trabajo que permitió confirmar la presencia de B. tabaci en dicha zona, a través del envío de muestras de dicho cultivo al Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola (IMYZA, EEA-INTA Castelar).

En este sentido, es elemental conocer los hábitos alimenticios y la bioecología de la plaga, para comprender y dimensionar la problemática a la cual nos enfrentamos.

Con respecto al primer punto, se trata de una especie muy polífaga, con más de 900 especies vegetales hospederas citadas, entre las cuales se encuentran las principales familias de cultivos hortícolas (Solanáceas, Cucurbitáceas, Crucíferas, Compuestas y Fabáceas).

El ciclo biológico consta de cuatro estados diferenciados: huevo, ninfa, pupa y adulto (Cabello et al., 1996). El estado de ninfa presenta tres estadíos (I, II y III), ya que existen algunas discrepancias en la utilización del término pupa, que no lo es realmente, debido a que los individuos se alimentan en la primera etapa del estado, y durante la etapa final del mismo se produce la transformación en adultos sin que exista la muda pupal. Es por ello, que sería más correcto el nombre de ninfas (I, II, III) y, ninfa IV, para la pupa. Los adultos son de vida libre y se encuentran revestidos de una secreción cérea pulverulenta blanca (Malais & Ravensberg, 1995). Cada hembra deposita 200 huevos pedicelados a lo largo de su vida preferentemente en el envés de las hojas. La disposición de estos puede ser aislada, en grupos irregulares o en semicírculos (trazando abanicos con su abdomen sin moverse del sitio), y no abandona su alimentación mientras los coloca (Boxtel et al., 1978).
El tiempo generacional de B. tabaci depende principalmente de la temperatura, de la humedad y, de la planta huésped. El tiempo necesario para el desarrollo es indirectamente proporcional a la temperatura, es decir que a medida que se incrementa la temperatura del ambiente el ciclo se completa más rápidamente, siendo el desarrollo óptimo cuando las temperaturas son de 30-33 ºC
(Malais & Ravensberg, 1995).

Es un insecto que se reproduce por partenogénesis arrenotótica y se producen entre 11 y 15 generaciones al año (FAO, 1990).

Respecto a los daños, tanto los estados de ninfas como adultos son los responsables. Existen dos tipos: 1) directos e 2) indirectos.

Los primeros se deben a su hábito chupador-suctor, dado que las mandíbulas y maxilas del aparato bucal están transformadas en estiletes, adaptados para penetrar en las células del tejido vegetal, por lo tanto, los tejidos y órganos afectados se tornan cloróticos con el posterior debilitamiento de la planta. Los daños indirectos son causados por las secreciones de sustancias desecho azucaradas post-alimentación. Estas condiciones sumadas a la alta humedad relativa del ambiente confinado, favorecen la aparición de la fumagina (Cladosporium sphaerosporum), la cual disminuye el área fotosintéticamente activa y afecta la respiración de la hoja, llegando a producir en casos extremos la defoliación por asfixia. También en casos muy severos de ataque, el hongo puede depositarse en los frutos, lo cual aumentaría el costo productivo por su lavado. Otro de los daños indirectos y de gran importancia es su capacidad de transmitir alrededor de 20 virus, que causan más de 40 enfermedades, destacándose aquellas producidas por los geminivirus. El orden Homóptera constituye uno de los grupos de vectores invertebrados más importantes (pulgones, moscas blancas, cochinillas, cicadélidos, etc.). Este último aspecto ha comenzado a ser considerado en los últimos años en nuestro país (Biscarret, 1999).

¿Es posible el reconocimiento de los diferentes estados de Bemisia tabaci a campo?

Algo importante de destacar, es la diferenciación a campo, por observación directa en planta, de sus estados de ninfa, pupa y adulto. Las ninfas I, II y III son chatas de contorno oval, se encuentran ubicadas prácticamente al ras de la superficie foliar, presentan una coloración amarillenta muy pálida o verdosas muy bien camufladas con la pigmentación de las hojas. Cabe aclarar que el primer estadío ninfal es móvil y los tres siguientes inmóviles. A medida que avanza el desarrollo, el tamaño de las ninfas aumenta y su color se vuelve más opaco.

Las pupas son globosas amarillo-doradas y ovaladas, en caso de que estas hayan eclosionado se las observa sin coloración (transparentes) con aspecto seco y frágil, desprendiéndose fácilmente de la hoja (Figura 1). Tener bien en claro está última acotación (pupas eclosionadas) para no realizar sobreestimaciones del nivel poblacional real de la plaga.

Finalmente los adultos son de color blanco apagado (opaca), alargados de forma cilíndrica y cuando se encuentran en reposo, las alas se pliegan sobre el dorso dejando una fina línea que permite ver su cuerpo amarillo (Figura 1).









(Figura 1) A la izq. se encuentra el adulto de Bemisia tabaci. A la derecha, se encuentran las pupas de dicha especie.

La peligrosidad de Bemisia tabaci como plaga:

Teniendo en cuenta las características que hacen exitosa a esta plaga, oportunamente mencionadas, es fácil comprender porqué los productores para controlar a la misma en el cultivo de pimiento, utilizan importantes cantidades de insecticidas. Sin embargo, uno de los graves problemas del uso indiscriminado de estos, es el desarrollo de resistencia en las poblaciones tratadas, dado que ya existe manifestación en los productos clásicos, reguladores de crecimiento o en los productos biológicos, por lo que se considera un importante factor limitante para la protección de los cultivos (Dhadialla et al., 1997; Urech et al., 1997). En este sentido y, sobre todo en los cultivos protegidos, debido a que el confinamiento del área cultivada y la continua sucesión de cultivos a lo largo del año genera un microclima favorable para el establecimiento y desarrollo de la plaga, cada uno de los principales grupos de insecticidas utilizados, ha pasado por una conocida secuencia: 1) introducción de una nueva formulación; 2) período de comportamiento satisfactorio del producto seguido de una pérdida gradual de su eficacia como resultado de la resistencia inducida por la sobreutilización indiscriminada y; 3) la urgente necesidad del empleo de un nuevo insecticida que sea seguro y eficaz.. Esta secuencia se apoya por completo en el descubrimiento de nuevos plaguicidas, lo cual no es sostenible en el tiempo.

Antes de avanzar es necesario definir resistencia, para evitar confusiones. Este fenómeno se define como “la capacidad adquirida por una población de insectos para tolerar dosis del tóxico que serían letales para la mayoría de los individuos de una población normal de la misma especie (Anónimo, 1957). Otra característica importante a destacar es que la resistencia es de origen genético, heredable y, está dada a nivel poblacional, mientras que la tolerancia es un fenómeno individual y no heredable.

En este contexto, B. tabaci es muy eficiente para mantener su nicho ecológico de plaga. Veamos algunos aspectos de su comportamiento.

Como hemos visto, la plaga presenta una elevada taza de fecundidad y numerosas generaciones al año en el cultivo de pimiento si no es oportuna y correctamente manejada. Si a esto le sumamos, que el manejo predominante para esta plaga en pimiento es el químico, posiblemente se incrementará la probabilidad de mutaciones de la resistencia en períodos específicos. Por lo tanto, en situaciones donde los intervalos entre pulverizaciones son cortos (invernáculos) cuyos blancos son generaciones sucesivas, la selección de estas mutaciones hasta frecuencias que dificulten su control se darán más rápidamente. Estas condiciones se dan especialmente cuando los productores utilizan exclusivamente un pesticida o una clase de estos.

Otro aspecto favorable para la plaga en cultivos protegidos es la corta distancia entre invernáculos, de manera tal, que se incrementa la probabilidad de encuentro entre individuos resistentes, cuya progenie desarrollará resistencia. Sin embargo, el problema podría ser aún mayor, dado que el aparente libre comercio (movimiento de material vegetal y de la plaga en y entre países) presenta serias implicancias con respecto a las alternativas de control que dispone el productor afectado. Una de las consecuencias y posiblemente la más aterradora es que facilitaría la rápida dispersión de los genes de resistencia, ya que una población inicial podría adquirir resistencia a productos frecuentemente utilizados localmente para un determinado cultivo en el cual se hospeda y al pasar a otras zonas dentro o fuera del país, la plaga ya presenta la resistencia incorporada a dichos productos. Es por ello que en la zona definitiva por más que no se hallan utilizado esos productos es igualmente resistente.

Otro punto importante a tener en cuenta, es que la plaga se reproduce por partenogénesis arrenotótica, es decir que las hembras no fertilizadas colocan huevos que dan lugar a machos haploides, mientras que los huevos fertilizados dan lugar a hembras diploides. Bajo estas condiciones no existen machos heterocigóticos que aporten alelos de susceptibilidad a la progenie de la hembra, por lo que el grado de dominancia del alelo de resistencia tiene un impacto mínimo en el número de generaciones para la filiación del carácter. Como resultado, se puede reducir mucho el tiempo de fijación de un alelo de resistencia en plagas haplo-diploides, especialmente si la resistencia es recesiva.

Otro factor importante es su grado de polifagia. Al ser una especie tan polífaga, los adultos tienen la capacidad de desplazarse a través de la secuencia de cultivos, y si a esta situación le sumamos la producción bajo cubierta, la cercanía entre invernáculos les permitiría recorrer cortas distancias y alcanzar un nuevo huésped presentando altas posibilidades de generar resistencia a los insecticidas anteriormente usados. Por lo tanto al final de cada cultivo los individuos sobrevivientes, por más pocos que sean tienen la capacidad de transmitir la resistencia a la progenie. A su vez, si cada uno de los cultivos son tratados con los mismos pesticidas, no existirá nunca ninguna reducción de la presión de selección de la población. Es por ello que en los sistemas de producción intensiva con considerables inversiones por presentar un elevado grado de utilización de insecticidas, refuerza aún más la selección para ser resistentes.

Es por ello que conociendo las debilidades de la plaga se pueden proponer sugerencias para el manejo de la resistencia. Entre las posibilidades a nuestro alcance tenemos:

Métodos físicos: se refiere a trampas de todo tipo (cromáticas con sustancias pegajosas), las cuales permiten conocer la densidad relativa de la plaga, y disminuir potenciales problemas como son las virosis, ya que algunos de los vectores quedan adheridos a ellas (Avilla, et al., 1994).

Métodos culturales: incluyen todas las labores que favorezcan al crecimiento y desarrollo del cultivo en detrimento de las plagas, como las modificaciones en la densidad de siembra, mejorar las condiciones de ventilación, deshojes, desbrotes, etc.).

Mejora de las aplicaciones: tener en cuenta, por medio de la observación directa (monitoreo), la ubicación de los estadíos problemáticos de la plaga (adultos y ninfas) en la planta (envés de las hojas), para realizar pulverizaciones más efectivas, realizar mantenimiento de los equipos de aplicación, tener en cuenta el volumen y presión a aplicar, etc. (Polack y Mitidieri, 2005).

Utilización de plaguicidas selectivos: este punto hace referencia a dirigir y reducir el espectro de acción del principio activo al blanco buscado (insecto-plaga), y evitar o disminuir la afección a la fauna benéfica acompañante. A su vez se deben rotar las diferentes familias de productos.

Conservación de fauna benéfica nativa: este punto consiste en acondicionar el ambiente para que los enemigos naturales nativos (parasitoides y depredadores) de las plagas aparezcan y se establezcan en el sitio de interés. En Europa esta modalidad está siendo utilizada con muy buenos resultados (van Lenteren, 1994).

Cabe aclarar que en el país existen líneas de investigación, tendientes a estudiar enemigos naturales nativos como Pseudapanteles dignus (parasitoide de la “polilla del tomate” Tuta absoluta) y Eretmocerus corni (parasitoide de “las moscas blancas” Trialeurodes vaporariorum (Westwood) y B. tabaci), en el CEPAVE (CONICET-UNLP) (Centro de Estudios Parasitológicos y Vectores) y en el IMYZA (Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola) (INTA Castelar) respectivamente, entre otros. Si bien, este método llevará tiempo para tener un conocimiento más acabado, podrá ser utilizado con una base científica más sólida en el futuro.

Esta comunicación pretende dar a conocer las características bioecológicas que puedan influir en la peligrosidad como plaga en el cultivo de pimiento, y finalmente aportar sugerencias para la reducción de presiones selectivas.

Bibliografía

Anónimo. 1957. Who Technical Report Series N: 125.

Avilla C., Collar J. L., Duque de Cela M., Hernias P. J., Pérez P. & Federes A., 1994. Control de virosis en pimiento mediante cubiertas agrotextiles. Boletín. Sanidad Vegetal. Plagas 20: 457-464.

Biscarret, M. M. 1999. La situación actual de las moscas blancas en Argentina: perspectives de manejo. VII Taller Latinoamericano y del Caribe de Moscas Blancas y Geminivirus, 17 al 20 de octubre de 1999, Brasil.

Biscarret, M. M. 2000. Estudios biológicos sobre Aleyrodidae (Insecta: Hemiptera) con especial énfasis en el complejo Bemisia tabaco y su posible control biológico. Tesis Doctoral. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. U.B.A.

Boxtel, W. van, Woets, J. y J.C. van Lenteren. 1978. Determination of host-plant quality of eggplant (Solanum melongena L.), cucumer (Cucumis sativus L.), tomato (Lycopersicum esculentum L.) and paprika (Capsicum annuum L.) for the greenhouse whitefly Trialeurodes vaporariorum (Westwood) (Homoptera: Aleyrodidae) Med. Fac. Landbouww. Rijksuniv. Gent. 43/2: 397-408.

Cabello, T.; Carricondo, I.; Justicia, L. & Belda J.E., 1996. Biología y control de las especies de mosca blanca Trialeurodes vaporariorum (Gen.) y Bemisia tabaci (West.) (HOM.; ALEYRODIDAE) en cultivos hortícolas en invernaderos. Consejería de Agricultura y Pesca. Junta de Andalucía. Sevilla: 96 pp.

Dhadialla T. S., Carlson G. R. & Le D. P., 1997. New insecticides with ecdysteroidal and juvenile hormona activity. Ann. Rev. Ent. 43: 545-569.

FAO. 1990. Plagas de Hortalizas. Manual de Manejo Integrado. Cap. 7: 380-381.

Malais, M. & Ravensberg, W.J., 1995. Conocer y reconocer. La biología de las plagas de invernadero y sus enemigos naturales. Koppert BV. Rotterdam. 109 pp.

Mound, L. A. & S. H. Halsey. 1978. Whitefly of the World. A systematic catalogue of the Aleyrodidae (Homoptera) with host plant and natural enema data. British Museum (Natural History). 340 pp.

Polack, L. A.; Mitidieri, M. (ex aequo). 2005. Producción de pimiento diferenciado. Protocolo preliminar de manejo integrado de plagas y enfermedades.

Tapia, E. A. 1970. Estudio preliminar de los Aleirodideos hallados en la Argentina (Homoptera). Act. IV Cong. Latin. Zool. Vol. I: 219-234.

Urech P. A., Staub T. & Voss G., 1997. Resistence: as a concomitant of modem protection. Pesticide Science 51: 227-234.

Van Lenteren J. C., 1994. Biologically based crop protection: the approach for the 21st century. Med. Fac. Landbouww. Univ. Gent 59/2a: 163-169.












GESTION DE CALIDAD: MERCADO REGIONAL LA PLATA

El Mercado Regional La Plata viene desarrollando un programa “integrado” en materia de calidad con el objetivo de reducir al mínimo la contaminación microbiológica y química de los productos frutihortícolas que se comercializan para que, de ésta manera, brinde a los consumidores finales una mayor seguridad sobre lo que éstos consumen.

Algunas de éstas medidas son:

- Capacitación teórica sobre Buenas Prácticas Agrícolas a los Productores zonales que comercializan en Playa Libre.

- Verificación y recomendación de Buenas Prácticas Agrícolas en zona de producción.

- Capacitación a los Titulares de Puestos Fijos sobre Buenas Prácticas en la comercialización de productos frutihortícolas.

- Verificación del correcto rotulado en frutas cítricas, carozo y pepita (pera y manzana)

- Exigencia de tarimas a todos aquellos productos que se embalen en bolsas (papa, zanahoria, cebolla, zapallo, batata, etc.).

- Exigencia de limpieza y desinfección de las Unidades funcionales (puestos fijos) por parte de los Titulares.

- Control de plagas en el ámbito del Mercado.

- Limpieza y desinfección de naves.

- Toma de muestras para análisis microbiológico.

- Toma de muestras para análisis de residuos de agroquímicos

Estas exigencias se encuentran dentro de las normativas impuestas por el SENASA y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación.

Para hacer frente al programa de calidad, la Municipalidad de La Plata nos ha brindado un importante respaldo con la creación de una Subgerencia Técnica específica para dicha área, en la que se incluye al Depto de Inspectores para el desarrollo eficiente del sistema.

Ing. Agr. Luis María Herrera

Subgerente Técnico M.R.L.P.














Entrevista al Sr. Eduardo Bártola

En esta nueva etapa del BH decidimos retomar con las entrevistas a personas relacionadas con la producción hortícola de la zona. Para este número tuvimos una charla con el Sr. Eduardo Bártola, tercera generación de inmigrantes italianos que impulsaron, como tantos otros, la actividad en la región. Nos encontramos en su quinta de 7 hectáreas ubicada en 66 y ruta 36 en la localidad de Los Hornos, Partido de La Plata, Provincia de Buenos Aires. Casado y con tres hijos es uno de los referentes más destacados en lo que a producción de pimiento se refiere.

¿Cómo te vinculaste con la producción?

Mi abuelo era italiano, eran 4 hermanos, 3 varones y una mujer, y llegaron alrededor de 1914. Se establecieron en la zona y se dedicaron a la producción hortícola. Mi padre también fue quintero y por tradición familiar sigo en la actividad. Me alejé unos años de la producción para dedicarme a la comercialización y retomé mi actividad como productor hace 7 años a partir del fallecimiento de mi papá.

¿Cómo está constituida tu familia?

Mi mamá y una hermana que está casada con un quintero de la zona, si bien la quinta es la que tenía mi papá hoy soy yo quien unicamente toma las decisiones.

Estoy casado con 3 hijos, 2 nenas y un nene, todos menores a 10 años, no vivimos en la quinta, aunque vengo todos los días, inclusive en invierno cuando la actividad baja bastante.

¿Qué y cómo producís?

En principio cuando me hice cargo la totalidad se manejaba a través de 2 medieros, hace unos años uno decidió irse y quedé administrando esa parte con la misma gente que ya trabajaba.

Algunas campañas atrás producía pimiento en verano y apio en invierno. Actualmente los números no dan para hacer apio, te conviene dejar que la tierra descanse, y hacer solo pimiento. Hago tipo Blocky y tipo Lamuyo, generalmente dos fechas escalonadas de siembra para cada uno. Durante los primeros 40 días postransplante el cuidado es bastante intensivo, después las decisiones de aplicación tienen que ver con recorrer mucho el cultivo y voy viendo como está. En verano me paso todo el día caminando dentro de los invernáculos, ese es mi trabajo junto con la administración; soy quien lleva los números y evaluó las inversiones, con respecto a eso me gusta crecer, pero no gasto lo que no tengo, siempre guardo algo de dinero para cubrirme ante una eventualidad, climática por ejemplo.

¿Te considerás un productor tradicional ó un innovador?

Si bien soy bastante tradicional en cuanto al manejo del cultivo, me interesa mejorar la producción y algunas veces he decidido probar en parte de la quinta, a partir de la propuesta del técnico, ó por verlo en otra quinta funcionando, como hice con el sistemas de cañerías que me permite hoy aplicar algún remedio en todos los invernáculos en una hora, lo que antes me hubiese llevado 3 ó 4 días.

¿Qué rol cumple el técnico en tu quinta?

Para mí es una persona de confianza, hace 20 años que trabaja con nosotros, planificamos juntos las actividades del año y me acompaña en las decisiones durante el cultivo.

¿Cómo comercializas lo producido?

El 80% va para Córdoba a través de venta directa en la quinta, el resto lo mando por consignatario al Mercado Central, eventualmente realizo ventas de forma directa a Supermercados donde lo requerido con relación al empaque es diferente.

¿Qué opinás acerca de los controles de residuos de pesticidas que realizan en el Mercado?

Considero que están bien, a mí no me presentan dificultad, cuando uno produce bien esto no lo complica, pero creo que sería más justo que se aplique en todos los Mercados.

¿Formás parte de alguna asociación de productores?

No, considero que trabajar en conjunto tiene aspectos positivos, pero que resulta muy difícil lograr la participación activa del grupo, a las primeras reuniones van muchos y poco a poco el grupo se va achicando. Posiblemente tenga que ver con que cada uno participa con diferentes objetivos.

Sin embargo, formo parte del grupo de productores que hace unas campañas exportamos Pimiento tipo Blocky a Canadá, para mí la experiencia fue un éxito, hoy se complica por los altos costos del flete con relación a los precios, pero creo que esto puede llegar a cambiar en algún momento.

¿Cuál considerás que son las fortalezas y las debilidades de tu quinta?

Creo que lo mejor de la quinta es que conocemos el manejo del cultivo, logramos producir un muy buen producto y lo vendemos sin problemas.

Como debilidades: siempre hay cosas para mejorar, en las últimas campañas el control de las plagas por momentos se complicó, llegamos a tener que arrancar plantas, fumigábamos a la mañana y con tanto calor entrabas a la tarde al invernáculo y había mosca. La otra dificultad para producir son los altos costos ya que tenemos todos los precios dolarizados.

¿Por qué seguís eligiendo ser productor?

Porque es un trabajo que conozco, que me siento capacitado para hacer, y tengo confianza en la gente con la que trabajo para seguir haciéndolo.

Si bien es una actividad donde uno corre mucho riesgo, una tormenta por ejemplo te levanta todo y tenés que empezar de nuevo, sin créditos, ni apoyo del gobierno. Pero ver el cultivo sano y la quinta en producción es algo que realmente me gratifica.

¿Pensas que tus hijos deberían seguir con la tradición familiar?

Me gustaría que mis hijos sigan estudiando y tengan la oportunidad de dedicarse a otro tipo de trabajo no tan sacrificado y con altos riesgos económicos como por momentos resulta el trabajo en la quinta.











ALIMENTOS FUNCIONALES Y ANTIOXIDANTES EN

FRUTAS Y HORTALIZAS

Ing. Agr.Graciela Corbino; Lic en Biotecnología Gerardo Sánchez

INTA Estación Experimental San Pedro. Ruta 9 Km 170 (2930) San Pedro, Buenos Aires. Argentina. corbino@correo.inta.gov.ar; gsanchez@correo.inta.gov.ar

El concepto tradicional el cual consideraba que para mantener una salud óptima la dieta diaria debía proveer las cantidades necesarias de nutrientes esenciales ha ido cambiando hacia el concepto actual de que ¨Los alimentos contienen sustancias fisiológicamente activas que cumplen, a igual que los nutrientes, una función que contribuye a reducir la incidencia de enfermedades crónicas y por tanto son necesarias para la salud ¨ (Vasconcellos, 2001).

El término nutracéutico fue creado para referirse a cualquier sustancia que pueda ser considerada como un alimento o parte de un alimento y proporcione beneficios médicos o de salud, incluyendo la prevención o tratamiento de enfermedades. El término ¨fitoquímicos¨ constituye la evolución mas reciente del término ¨alimentos funcionales¨ y enfatiza el origen vegetal de la mayoría de los compuestos preventivos de enfermedades (Vasconcellos, 2001). Los alimentos vegetales aportan agua, fibras, vitaminas [pro vit. A; B (ácido fólico); C; E; K] y compuestos fitoquímicos. Estos últimos otorgan el color, sabor y aroma característicos a muchas frutas y hortalizas. Los mismos también son responsables de una característica que hace al valor nutracéutico pero con la cual aún no estamos tan familiarizados. El hecho es que los compuestos fitoquímicos actúan como antioxidantes atrapando radicales libres los cuales son especies químicas altamente reactivas que participan en procesos biológicos oxidativos desencadenantes, en muchos casos, de enfermedades degenerativas (Yu, 1996). Bajo estas condiciones los radicales libres reaccionan con las macromoléculas de las células (ADN, proteínas y lípidos) modificando su estructura y función, dando lugar a alteraciones que pueden conducir a la muerte celular (Simontacchi et al, 2000). Además, los radicales libres también actúan sobre los alimentos generando cambios deletéreos y pérdidas en el valor nutritivo y comercial (rancidez de aceites, grasas y margarinas).

Las frutas y hortalizas proveen un amplio rango de compuestos antioxidantes, algunos de ellos también con función de vitamina, tales como el ascorbato (vitamina C), vitamina E (tocoferoles), carotenoides (algunos precursores de la vitamina A), ácidos fenólicos, flavonoides y glutation (presente en la familia de las Crucíferas) (Klein y Kurilich, 2000; Vinson et al, 2001). Para dar algunos ejemplos, las verduras y hortalizas de hojas verdes nos aportan tocoferoles; cebollas, coles y pimientos son ricos en vitamina C, un potente antioxidante y batata y berenjenas proveen flavonoides. El contenido de antioxidantes en frutas y hortalizas puede variar con las condiciones de manejo del cultivo y del suelo (luz, nutrientes, agua, etc), métodos de conservación (tiempo, temperatura), procesos de industrialización y de cocción (tiempo, temperatura).

La estabilidad de estos compuestos depende de la estructura química, la solubilidad (hidrosolubles o liposolubles) y la susceptibilidad a las condiciones ambientales (O2, humedad, temperatura). Por ejemplo, el ácido ascórbico, uno de los más potentes antioxidantes, como se mencionara anteriormente, es el menos estable (fácilmente oxidable) y esto se debe, en parte, a su tendencia a oxidarse en soluciones acuosas. Por otro lado, los carotenoides generalmente se encuentran más disponibles con los procesos de cocción. Caracterizar las frutas y hortalizas por su capacidad antioxidante nos permitirá evaluar sus propiedades nutracéuticas y utilizarlas, junto a otros parámetros organolépticos, para definir la calidad. Dicha información será valioso para la selección de genotipos con una composición y contenido de antioxidantes mejorada y al momento de modular una dieta más sana con el fin de prevenir enfermedades.

La experiencia en San Pedro

Desde el año 2004, se realizan investigaciones en esta nueva línea de trabajo que responde a la determinación de actividad antioxidante en frutas y hortalizas.

En el INTA E.E.A. San Pedro se investiga la capacidad antioxidante en frutales de carozo (durazno, ciruelo y nectarina), batata, tomate y pimiento. Sobre extractos de frutas y hortalizas, se cuantifica la actividad antioxidante mediante métodos basados en reacciones colorimétricas y se normaliza con patrones de capacidad antioxidante conocida. La idea es poder comparar cultivares por su valor nutracéutico y a su vez utilizar esa información en programas de mejoramiento. Es conocido el efecto que poseen los diferentes tipos de estrés (bióticos y abióticos) sobre la composición química de una planta. Algunos de los sistemas de manejo actuales generan situaciones de estrés para los cultivos. Basados en esto es que nos interesamos en estudiar el efecto de diferentes sistemas de manejo sobre la actividad antioxidante.

En la última campaña se evaluaron 12 cultivares de frutales de carozo, injertados sobre diferentes portainjertos, 24 cultivares de pimientos rojos y verdes y 5 cultivares de tomate. Los resultados obtenidos nos permitieron caracterizar nuestras colecciones por su capacidad antioxidante. El uso de esta y otras metodologías de análisis, junto a los parámetros organolépticos clásicos, permitirá en un futuro incorporar la capacidad antioxidante como una herramienta para definir la calidad.

Bibliografía citada

- Klein, B.P., Kurilich, A. C. 2000. Processing effects on dietary antioxidants from plants foods. Hortscience. Vol. 35(4). 580-584.

- Simontacchi, M., Galatro, A., Puntarulo, s. 2000. El estrés oxidativo en las plantas. Ciencia hoy. Vol 10. 60. 38-45.

- Vasconcellos. 2001. Ciencia y salud. Revista La alimentación Latinoamericana Nº 239.

- Vinson, J.A., Xuehui Su., Ligia Zubik., Pratima Bose. 2001. Phenol antioxidant quantity and quality foods: Fruits. J. Agric. Food. Chem. 49.(11). 5315-5321.

- Yu, B.P. 1996. Aging and oxidative stress: Modulation by dietary restriction. Free Radical Biol. Med. 21;251-268.







Cambio Rural Bonaerense Hortícola


El Programa Cambio Rural Bonaerense es implementado desde hace 4 años por la Dirección Provincial de Desarrollo Rural del Ministerio de Asuntos Agrarios (MAA) de la provincia de Buenos Aires. El programa se basa en el fortalecimiento de la organización de los productores, la implementación de proyectos asociativos y el desarrollo local de sus comunidades.

En el caso de la producción hortícola, el programa trabaja con asociaciones de productores de los cordones hortícolas de Buenos Aires y La Plata integrando a 25 grupos y más de 300 productores de La Plata, Ensenada, Berisso, Berazategui, Florencio Varela, Moreno, Pilar, San Nicolás y Luján.

La articulación de los actores que intervienen en el sector es una de las estrategias que se ponen en práctica. Para esto se trabaja en común con las distintas instituciones, tanto públicas como privadas, que se relacionan y tienen un rol activo en la definición de las políticas a implementar.

La unidad de trabajo es el grupo de productores y su promotor asesor que definen en forma participativa el diagnóstico y el proyecto grupal. Simultáneamente el promotor trabaja con cada productor y su familia la planificación de su predio. Para la consolidación de los procesos grupales el programa implementa actividades como capacitaciones técnicas, trabajos de experimentación adaptativa, compra de insumos, comercializaciones conjuntas y demás actividades que tiendan a fomentar la organización de los grupos. Es importante mencionar la importancia del trabajo grupal para abordar la heterogeneidad y complejidad que presenta el sector hortícola, donde se conjugan distintos perfiles y escalas de productores con problemas tecnológicos, productivos, económicos, comerciales, sociales y ambientales.

Son muchas las experiencias acumuladas, a lo largo de los cuatro años que tiene de aplicación el programa, y sería muy extenso mencionarlas a todas, pero vamos a contar algunas, a modo de ejemplo. En la ciudad de Pilar trabajamos con un grupo de productores que han conformado una cooperativa que hoy nuclea a 90 horticultores. La cooperativa ha instalado un mercado concentrador en donde, sus asociados, comercializan su producción. En dicho mercado se han instalado además puestos de venta de frutas y hortalizas que no se producen en la zona. La cooperativa cuenta con 300 asociados y en el mercado funciona con 120 puestos que generan cerca de 800 puestos de trabajo y un movimiento económico muy grande para la ciudad de Pilar. Este proyecto se ha logrado consolidar por el esfuerzo mancomunado de los productores, del Municipio del Pilar, el SENASA, la Dirección Provincial de Desarrollo Rural, la Colectividad boliviana del Pilar y de los técnicos de terreno. La consolidación de la producción, a través de la comercialización conjunta, es un claro ejemplo de articulación de actores en el sector. La Cooperativa tiene presentado un proyecto ante el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para conseguir financiamiento para poder optimizar las instalaciones del mercado.

Un proceso similar de desarrollo, en el que el programa es parte, es el que se ha dado con los productores hortícolas del partido de Moreno. Ellos, también, han logrado optimizar la comercialización a través de un mercado concentrador y lo han hecho con un fuerte acompañamiento institucional por parte de un organismo de Desarrollo económico (IMDEL). Este es un organismo descentralizado que depende del gobierno Municipal y que ha tenido un rol muy activo en el afianzamiento de los productores, su organización, capacitación y financiamiento.

Otro ejemplo es el proceso que se ha venido desarrollando en el Parque Provincial Pereyra Iraola. En este, se cuenta con 7 grupos de productores, hortícola y de granja, que trabajan en la producción sin agro tóxicos y un grupo de agro industria conformado por las mujeres del parque que elaboran dulces, conservas y licores.

Aquí existen dos organizaciones que nuclean a los productores, la Asociación y la Cooperativa, desde estas dos organizaciones y en acuerdo con el programa y la administración del parque, se trabaja en la resolución de las problemáticas propias del parque. Gracias a la gestión de un subsidio otorgado por el MAA y a un acuerdo con vialidad nacional y el municipio de Berazategui, se están mejorando y acondicionando los caminos rurales, además de realizar la gestión del tendido eléctrico.

En la zona de El Pato se trabaja articuladamente con la cooperativa tres límites en la definición de un proyecto hortícola regional que abarque la búsqueda de alternativas de industrialización de los productos, diferenciación así como la evaluación de productos con potencial exportable.

De todo lo expuesto se deduce que los objetivos del programa, ya mencionados, se van alcanzando en forma satisfactoria y logrando mejorar la calidad de vida de los productores y sus familias, respetando los procesos propios de cada uno de los territorios.













“Oidio del pimiento”

El “oidio del pimiento” (Capsicum annuum L.) se presenta en los últimos años como una de las enfermedades de mayor importancia en el cultivo de pimiento bajo cubierta.

Agente causal

El agente causal de esta enfermedad es un hongo cuyo nombre en el estado anamorfo es Oidiopsis sicula Scalia (sin. O. taurica E. S. Salmon y su teleomorfo: Leveillula taurica (Lèv.) G. Arnaud.

El oidio es producido por un hongo que no crece típicamente en el interior de la planta pero envía haustorios al interior de ésta mientras que el micelio crece en la superficie de la hoja. Sin embargo L. taurica produce micelio epifítico (superficial) y endofítico (en el interior del tejido del vegetal). Este también tiene un alto grado de variabilidad morfológica.

Dentro de un amplio rango de hospedantes el género Capsicum es la solanácea con la cual Leveillula taurica está más frecuentemente asociada. Así mismo, la fase perfecta todavía no ha sido encontrada en pimiento. Se considera todavía que Leveillula taurica es hoy un grupo-especie, esperando un estudio más detallado para una posible sub-división futura (Palti 1988).

L. taurica produce micelio hialino, conidióforos y conidios simples.

Sintomatología

El signo esta constituido por una masa de micelio, conidios y conidióforos de color ceniza claro que se observan en la cara inferior de las hojas y se corresponden en el haz con manchas cloróticas.

Los primeros síntomas siempre aparecen en las plantas más maduras y en las hojas más viejas que son más susceptibles al patógeno. A medida que la enfermedad avanza los síntomas aparecen en las hojas más nuevas y las manchas cloróticas se van uniendo, surgiendo áreas necróticas que pueden observarse también en la parte superior de las hojas.

Los pimientos atacados por Leveillula taurica (Reuveni et al. 1974) presentan casi siempre una importante abscisión foliar.

Epidemiología

L. taurica ha sido reportado en amplio rango de hospedantes, en más de 700 especies en 59 familias. Con este amplio rango, el hongo puede presentarse en diferentes estaciones y sobrevivir bajo distintas condiciones ambientales.

El mildiu pulverulento del pimiento ocurre en climas secos y húmedos. Los conidios pueden germinar con una humedad relativa desde 0 –100%, cuando la temperatura se encuentra entre 10 a 35 ºC. Bajo condiciones ambientales óptimas (Humedad Relativa nocturna de 90 a 95%, diaria por encima de 85% y temperaturas entre 15 y 25 ºC), los conidios germinan e infectan al hospedante en 24 a 48hs. El micelio crece internamente produciendo conidióforos y conidios a través de los estomas. El patógeno se propaga a través de los conidios que son transportados por el viento. Una vez que la infección ha ocurrido si se presentan días cálidos con temperaturas por encima de 30 ºC y noches húmedas la enfermedad se desarrolla rápidamente.

La incidencia del mildiu pulverulento en pimiento es mayor en climas húmedos, pero la defoliación por plantas infectadas es mayor en climas secos.

Control

Las mayores pérdidas se han registrado en cultivo de pimiento bajo cobertura con riego por goteo o surco. También se han observado altos niveles de enfermedad cuando el pimiento se repite año a año en la misma cobertura.

Algunos métodos culturales como la elección de la época de transplante, el deshoje de las hojas más viejas y su eliminación posterior del campo debido a que serían una importante fuente de inóculo para el resto de las plantas pueden ayudar a disminuir la incidencia de la enfermedad. Esta práctica debe ser adoptada criteriosamente a fin de no reducir demasiado el área fotosintéticamente activa, como así también no aumentar excesivamente la exposición de los frutos al sol por falta de protección foliar.

La resistencia o tolerancia genética varía entre los distintos cultivares de pimiento.

En zonas donde la enfermedad produce severas pérdidas el control requiere el uso de funguicidas específicos.

Ing. Agr. Jorgelina Rolleri

Dpto. Protección Vegetal (MAA)

proteccionvegetal@maa.gba.gov.ar



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